
El hotel ha de ser para el visitante su segundo hogar durante el tiempo que dure la estancia, aspecto este todavía más importante para turistas extranjeros. Es responsabilidad del recepcionista conseguir ese grado de confort, tranquilidad y seguridad. Ha de convertirse en la “cara humana y amable” ante el cliente, respondiendo por el hotel y solucionando cualquier incidencia que pudiera surgir.
Trabajar en un sector turístico como el nuestro: fuerte, sólido y competitivo, es garantía de seguridad y estabilidad profesional para el futuro.
Este curso te capacita para trabajar desarrollando las labores administrativas y comerciales propias de un recepcionista de hotel, en las múltiples variantes que hoy en día el mercado turístico ofrece: hotel urbano o de playa, balneario, establecimiento rural… Numerosas posibilidades de inserción laboral te están esperando
Al finalizar el curso recibirás una TRIPLE TITULACIÓN:





